Guerra en Medio Oriente: la tormenta que sacude a Wall Street y los emergentes

Los mercados globales vivieron una jornada de fuerte presión bajista este jueves, golpeados por una combinación de factores que llegaron casi en simultáneo. El S&P 500 caía 1,2% a 6.787 puntos, el Nasdaq retrocedía 1% a 22.572, el Dow Jones cedía 2% a 47.784, y el Russell 2000 lideraba las pérdidas con una baja del 2,84%.El principal detonante fue la escalada en Medio Oriente: Irán lanzó una nueva oleada de misiles sobre Israel, marcando el sexto día consecutivo de hostilidades y disipando cualquier esperanza de una resolución rápida del conflicto. El crudo se acercó a los 80 dólares por barril, encendiendo las alarmas inflacionarias. El FMI, a través de su directora Kristalina Georgieva, advirtió que el conflicto está poniendo a prueba la resiliencia económica global y que, de prolongarse, podría afectar precios de energía, crecimiento e inflación a escala mundial. El consumidor norteamericano ya lo siente en las estaciones de servicio.

Como si la geopolítica no fuera suficiente, el mercado recibió un segundo impacto: según Bloomberg, Washington está redactando regulaciones que exigirían aprobación previa para exportar chips de inteligencia artificial a prácticamente cualquier país del mundo. Nvidia y AMD cayeron a mínimos de sesión de inmediato. Muchos inversores habían buscado refugio en las grandes tecnológicas ante la incertidumbre, pero esa táctica resultó contraproducente. La excepción del día fue Broadcom (AVGO), que subió más de 4% tras resultados trimestrales sólidos, proyecciones de ingresos por IA de 10.700 millones de dólares y un programa de recompra de acciones por hasta 10.000 millones.

En el plano local, el ETF EWZ de mercados emergentes latinoamericanos caía 3,79%, reflejo del deterioro del apetito por activos de riesgo en la región. El clima de risk-off global presiona al Merval en el corto plazo, especialmente sobre los ADRs de bancos y tecnología. El único alivio de la jornada llegó desde el mercado laboral: los despidos de febrero cayeron bruscamente y las solicitudes de desempleo se mantuvieron por debajo de lo esperado. Aun así, todos los ojos están puestos en el Nonfarm Payrolls del viernes, que será clave para calibrar el próximo movimiento de la Reserva Federal. Cualquier señal de desescalada en Medio Oriente podría, por su parte, generar un rebote rápido en los mercados.
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